sábado, 24 de septiembre de 2011
Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dotados como están de dignidad y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Creo firmemente que ya partiendo de esta base, se violan los derechos humanos de mucha gente a diario, ya que la igualdad del ser humano, para que nos vamos a engañar, es ante grandes organismos, multinacionales, gobiernos... casi inexistente o prácticamente nula. Y en lo que respecta a los bancos huelga decir que la igualdad de dignidad y derechos se ve reducida a cenizas, ya que su mayor negocio es exprimir al ya exprimido.
En este mismo blog en la barra de tu izquierda, tienes un vídeo donde se ve, como los derechos y la dignidad de las personas, se pisotean cuando hay un interés económico de por medio, no hace falta ir muy lejos para ver, la diferencia económica y social entre las clases es abismal, en personas que trabajan el mismo número de horas y en algunos casos, cada vez más, el que cobra menos es el que más horas hace. Supongo, que habrá mucha gente que esté de acuerdo conmigo, en que todos los trabajos en la sociedad tienen su importancia, todos los puestos son necesarios para el buen funcionamiento de nuestra sociedad y todos los seres humanos honrados y trabajadores tienen derecho a disfrutar de su trozo del pastel, dicho trozo se nos dio en su día y es este planeta del que somos dueños todos y cada uno de nosotros, creo más que nunca que en los tiempos que corren, debemos empezar a hacer algo ya, a abrir los ojos, a pensar como familia humana, y conseguir que estos derechos sean para todos, que este planeta sea para todos nosotros un hogar confortable. Dejemos de trabajar por la codicia y hagámoslo para mantener esta herencia que es nuestra madre tierra, es curioso como a veces un simple objeto heredado de generación en generación, es cuidado, mimado, querido y deseado por toda la familia y la gran herencia de la humanidad nuestro legado más antiguo y característico lo dejamos a merced del primer político que nos dice; ¡qué bonitos ojos tienes!
En cuanto empecé a plasmar el primer artículo de nuestra Declaración de derechos humanos, pensé, la verdad es que no me extraña que mucha gente no se preocupe de hacer valer sus derechos, desde que tienen uso de razón y desde antes ya de que esta declaración fuera escrita, este derecho no se cumplía, tal vez, no se cumpla desde el antiguo hombre de las cavernas.
De todo esto que nos está pasando a la humanidad de un tiempo a esta parte, solo podemos sacar dos cosas, o dejamos que nos sigan recortando los derechos, hasta esclavizarnos o empezamos a hacerlos valer. Y el primer paso es saber cuales son nuestros derechos, para saber hasta donde se supone que tenemos permitido llegar.
En el preámbulo de la Declaración se dice textualmente "Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión"
Es esencial entonces que los que vulneran cualquiera de nuestros derechos, sepan que si no cejan en su empeño, el hombre estará y se verá obligado, más tarde o más temprano a recurrir a la rebelión contra la tiranía y la opresión, quiero aclarar que cuando hablo de rebelión, palabra ya utilizada por nuestra Declaración de derechos humanos, no pretendo darle una connotación violenta.
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